El exceso de glucosa en la sangre puede causar problemas de salud y aunque la diabetes no tiene cura, la persona puede controlar su enfermedad con un estilo de vida que le ayude a manejar su enfermedad.
Hay tres tipos de diabetes:
El cuidado de la diabetes depende de múltiples factores, como la alimentación, actividad física, salud del sueño, controles médicos periódicos y en ocasiones el acompañamiento psicosocial.
Es importante el chequeo médico periódico para la adherencia al tratamiento y mayor control de la enfermedad de acuerdo con las necesidades en el ajuste de medicamentos, modificación de hábitos, conductas y en ocasiones orientación psicosocial, que favorecen el manejo de la enfermedad.
Valores diagnóstico:
La hipoglucemia (baja de azúcar) es un síntoma grave que amerita tanta atención como la hiperglucemia. De hecho, puede ser mortal y se la debe tratar de inmediato.
Algunos síntomas son:
Síntomas relacionados al aumento de azúcar en sangre: dolores de cabeza, necesidad de orinar con frecuencia, visión borrosa, sensación de sed, sensación de cansancio o debilidad.
La alimentación es un factor clave para controlar la diabetes, desde el equilibrio y la conciencia en la elección de tipo de alimentos y porciones:
Algunas recomendaciones generales:
La actividad física es importante para el control de los niveles de glucosa en la sangre, además que ofrece múltiples beneficios para la salud:
Ayudando a reducir los niveles de glucosa en la sangre, favorecer las cifras de presión arterial, mejora la circulación de la sangre, ayuda a controlar el peso, mejora el estado de ánimo, puede ayudar a dormir mejor y puede prevenir caídas y mejorar la memoria en los adultos mayores.
La regulación del metabolismo de la glucosa en pacientes con diabetes tipo I durante el ejercicio es compleja y para evitar hipoglicemia se deben controlar los niveles de insulina. Sin embargo, el realizar actividad física regular favorece la calidad de vida en personas con esta enfermedad.
Las personas con diabetes tipo II se caracterizan por la resistencia a la insulina tanto en los tejidos periféricos (músculo esquelético) como a nivel hepático (hígado). La práctica de ejercicio físico regular puede emplearse como herramienta terapéutica para el tratamiento de la diabetes. Durante el ejercicio, tanto los niveles de insulina como los de glucosa en sangre disminuyen, favoreciendo el equilibrio de azúcar en sangre.
La recomendación de actividad física es de 150 a 300 minutos semanales de intensidad moderada, o 75 a 150 minutos de intensidad vigorosa. Importante realizar la combinación de ejercicios aeróbicos, fuerza y resistencia.
Recuerda que…
ACTIVIDAD FÍSICA: Se refiere a todos los movimientos que podemos realizar, que involucran a nuestros músculos y resultan en gasto energético de nuestro cuerpo.
EJERCICIO: Es la actividad planeada, estructurada y repetitiva que realizamos con el propósito de mejorar nuestra condición física.
Recomendaciones:
Formas sencillas de añadir actividad física a tu vida cada día:
La diabetes aumenta el riesgo de enfermedades del corazón (la complicación más común de la diabetes). Las mujeres presentan un riesgo mayor de tener otras complicaciones relacionadas como ceguera, enfermedad renal y depresión.
Las infecciones por hongos y de las vías urinarias
Muchas mujeres contraerán una infección vaginal por hongos en algún momento de su vida, pero las mujeres con diabetes tienen un riesgo mayor, especialmente si sus niveles de azúcar en la sangre son altos.
Más del 50 % de las mujeres contraerán una infección urinaria (IU) en su vida, y el riesgo puede ser más alto si tienen diabetes. Entre las causas están los niveles altos de azúcar en la sangre y la mala circulación. Además, en algunas mujeres la vejiga no se vacía completamente debido a la diabetes, lo que crea un medio perfecto para que se multipliquen las bacterias.
Para prevenir las infecciones por hongos y las infecciones urinarias es importante mantener el nivel de azúcar en la sangre lo más cerca posible del rango objetivo, mantener adecuada hidratación, usar ropa interior de algodón y orinar con frecuencia en lugar de esperar a que la vejiga esté llena.
El ciclo menstrual
Los cambios hormonales antes y durante el periodo menstrual también pueden influir en el equilibrio del control del azúcar en sangre. También puede generar periodos menstruales más largos o intensos, y los antojos de ciertos alimentos pueden dificultar el manejo de la diabetes.
Para lograr un mejor control es importante llevar el auto monitoreo y seguir las indicaciones médicas.
Durante el embarazo
Cualquier mujer puede tener diabetes gestacional, pero algunas presentan un riesgo mayor, entre ellas las que tienen sobrepeso u obesidad, son mayores de 25 años o tienen antecedentes familiares de diabetes tipo 2. Un manejo cuidadoso es importante para asegurarse de tener embarazos y bebés sanos.
Si te diagnostican diabetes gestacional, el médico trabajará contigo para crear un plan de tratamiento que ayude a mantener el nivel de azúcar en la sangre dentro del rango objetivo.
La menopausia
Después de la menopausia el cuerpo produce menos estrógeno, lo que puede causar altibajos en el nivel de azúcar en sangre, aumento de peso, alteración en el sueño dificultando el equilibrio metabólico.
El contacto diario con la naturaleza puede generar importantes aportes para el manejo de la diabetes. El estrés puede elevar los niveles de glucosa en la sangre, pero el contacto diario con entornos naturales, desde la conciencia, puede generar relajación y tranquilidad.
Intenta la respiración profunda en el entorno natural de un jardín o un parque, o quizá abriendo tu ventana para observar el panorama, mientras haces ejercicios cortos de respiración profunda.
Trabajar en el jardín, salir a caminar, hacer yoga o meditar son alternativas válidas. Cuando se parece una enfermedad crónica como la diabetes es natural que se presenten episodios de depresión, los cuales puede interferir en tus esfuerzos por manejarla.
EMOCIONES Y CONDUCTA EN LOS ENFERMOS DE DIABETES
Afrontar la diabetes supone aprender a convivir con ella.