Un empleado invierte aproximadamente 10 horas diarias en promedio para laborar (8 horas de trabajo y 2 horas para transportarse), esto corresponde a un 40% de las 24 horas. Si duerme 8 horas esto corresponde al 33%, dedicando a su familia y a asuntos personales un 27% de su tiempo por día.
De los números anteriores, se deduce que el tiempo más significativo de tu vida lo pasas trabajando. Magnífico producir, pero en un entorno laboral que haga posible aprender comportamientos que preserven la salud y no conductas que impulsan su pérdida.
¿El trabajo te permite moverte? ¿tienes tiempo para almorzar y tomar refrigerios? ¿tus jefes son ejemplo con su estilo de vida? ¿en tu trabajo las relaciones son armoniosas y productivas? Preguntas simples, cuyas respuestas pueden abrir el camino para saber si tu entorno laboral contribuye a que aprendas a cuidarte o que vivas en modo descuidado.
Una empresa que genera un entorno saludable para sus empleados puede esperar que el clima laboral sea óptimo y que sus trabajadores se conecten con los objetivos de equipo orientados a mejorar la productividad.
Adicionalmente, cada vez es más difícil separar los peligros entre el trabajo y la vida cotidiana. Un entorno laboral sano debería convertirse en una oportunidad para lograr escenarios que propicien comportamientos saludables.
Cuando las empresas se convierten en Organizaciones Saludables con acciones orientadas a preservar la salud de sus empleados logran promover el bienestar y la felicidad, aumentan la productividad, estimulan la creatividad, tiene un mejor clima laboral y sus colaboradores tiene un mejor compromiso con los objetivos misionales.
Nota: puedes descargar estas piezas y promoverlas con completa libertad, incluso puedes incluir el logotipo de tu empresa. Es una buena idea promoverlas en redes sociales y grupos de WhatsApp.